El Comité de Patrimonio Mundial advirtió sobre el posible impacto de la terminal petrolera de Punta Colorada sobre el ecosistema del Golfo San Matías y la Península Valdés. Sin embargo, una gestión diplomática de la Cancillería argentina logró postergar la decisión definitiva hasta 2027. Casos similares en otras partes del mundo muestran que la UNESCO ya ha impulsado suspensiones o modificaciones de grandes obras cuando considera que un sitio declarado Patrimonio Mundial podría verse afectado.
La construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), una de las obras energéticas más importantes de la Argentina, quedó en el centro de una controversia internacional luego de que el Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO solicitara al Estado argentino suspender las obras vinculadas a la terminal petrolera de Punta Colorada, en Río Negro, hasta contar con una evaluación ambiental integral que despeje las dudas sobre su impacto en la vecina Península Valdés, declarada Patrimonio Natural de la Humanidad.
La preocupación del organismo internacional se concentra en la cercanía entre la terminal marítima proyectada sobre el Golfo San Matías y uno de los ecosistemas marinos más valiosos del planeta, donde cada año se reproducen la ballena franca austral, orcas, elefantes marinos, delfines y numerosas especies protegidas.
Entre los riesgos señalados aparecen: el incremento del tráfico de buques petroleros; la posibilidad de colisiones con cetáceos; la contaminación acústica submarina; eventuales derrames de hidrocarburos; y la insuficiente información presentada sobre los mecanismos de mitigación y respuesta ante emergencias.
El proyecto de resolución difundido durante la 48ª Sesión del Comité del Patrimonio Mundial, realizada en Busan (Corea del Sur), también cuestionó aspectos del proceso de evaluación ambiental, al considerar que aún existen vacíos técnicos que impiden determinar con certeza si el proyecto podría afectar el denominado Valor Universal Excepcional que justificó la declaración de Península Valdés como Patrimonio Mundial.
La Argentina evitó una resolución definitiva
La situación dio un giro durante la reunión del Comité. La Cancillería argentina informó que había remitido nueva documentación técnica a mediados de julio de 2026 y solicitó tiempo para que fuera evaluada por los organismos asesores de la UNESCO.
Como consecuencia, mediante una moción impulsada por Perú y acompañada por otros países integrantes del Comité, el tratamiento del expediente fue aplazado hasta la próxima reunión prevista para junio-julio de 2027 en Estambul. De este modo, el Comité no llegó a votar el proyecto que incluía el pedido formal de suspensión de las obras, aunque ese texto continúa formando parte de la discusión técnica que volverá a analizarse el próximo año.
Mientras tanto, el consorcio encabezado por YPF mantiene el cronograma previsto para concluir la obra y comenzar las exportaciones desde Punta Colorada.
No es un hecho aislado: antecedentes en el mundo
El planteo de la UNESCO no constituye una situación inédita. A lo largo de las últimas dos décadas el Comité de Patrimonio Mundial ha solicitado detener, modificar o revisar importantes proyectos de infraestructura cuando entendió que podían comprometer sitios protegidos.
Entre los antecedentes más relevantes se destacan:
Dresde (Alemania)
La construcción del puente Waldschlösschen generó reiteradas advertencias de la UNESCO. Pese a los pedidos de revisión, la obra continuó y finalmente el Valle del Elba perdió su condición de Patrimonio Mundial en 2009, uno de los casos más emblemáticos de retiro de esa distinción.
Liverpool (Reino Unido)
La UNESCO cuestionó durante años el desarrollo inmobiliario del frente portuario histórico. Tras múltiples advertencias, el sitio fue retirado de la Lista de Patrimonio Mundial en 2021 al considerar que las nuevas construcciones alteraban de manera irreversible sus valores históricos.
Lago Turkana (Kenia-Etiopía)
El Comité manifestó preocupación por la construcción de grandes represas sobre el río Omo debido al impacto sobre el ecosistema del lago. Finalmente el sitio fue incorporado a la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro mientras continuaban las evaluaciones internacionales.
Belice
Las advertencias de la UNESCO sobre actividades petroleras y el desarrollo costero llevaron al gobierno a adoptar restricciones, incluida una moratoria a la exploración petrolera marina, como condición para preservar el arrecife y posteriormente retirarlo de la Lista en Peligro.
La discusión quedó ahora trasladada a 2027. Hasta entonces, Argentina deberá ampliar la información científica y ambiental solicitada por la UNESCO para demostrar que la operación del VMOS no comprometerá la integridad ecológica de Península Valdés ni del Golfo San Matías.
Lo que ocurra en los próximos meses será determinante no sólo para el mayor proyecto exportador de petróleo del país, sino también para la relación entre el desarrollo energético y la conservación de uno de los patrimonios naturales más importantes del mundo
