Por Víctor Amigorena
Esta semana se retoman las reuniones en Buenos Aires en el marco de la Mesa de Energía, con el objetivo principal de poder preservar las fuentes laborales y lograr un precio diferenciado para la cuenca del golfo San Jorge.
Pero si bien las intenciones son esas por parte de los gremios, la realidad es que desde el gobierno Nacional no se han dado las respuestas que se esperan, algo que incluso no parece estar dentro de los planes del titular de Energía, Juan José Aranguren.
La reciente renuncia del segundo del área, José Luis Sureda, dejó al descubierto el poco interés que Aranguren tiene con el resto de las cuencas, apuntando todos los cañones hacia Neuquén y el proyecto Vaca Muerta.
Dresde el punto de vista de los negocios es lógico que Vaca Muerta sea el atractivo, allí se concentra el futuro del país en materia energética –solo hay que ver la experiencia de EEUU que pasó de ser un país dependiente a un país productor- , pero también hay que tener en cuenta que esto no debe ser a cualquier precio.
Aranguren se preocupó y ocupó en todo momento de cerrar los acuerdo con el gremio neuquino de Guillermo Pereyra, algo que logró y que le valió el mote de flexibilización laboral. Pero que en definitiva no era más que algo que tarde o temprano iba suceder, en una industria sobredimensionada, incapaz en ese contexto de soportar una crisis internacional como la que todavía se vive.
En el último mes el precio del crudo ha tenido variaciones que en definitiva dejan un saldo positivo porque ha tenido una suba, posándose en la franja de los 55 dólares, el valor piso que necesitan las operadoras para tener un escenario básico, siempre tomando como base el Brent, mientas que el WTI, el que se cotiza en la CGSJ tiene un valor de 53 dólares, a lo que ha y que añadirle una quita por el tipo de petróleo que se produce aquí.
¿Pero por qué se insiste tanto con el gobierno nacional para lograr un precio diferenciado? YPF se convirtió en la empresa insignia en no convencional, incluso el 83 por ciento de la actividad que tiene en Vaca Muerta son de la empresa de mayoría estatal. Pero esto ha significado “dejar de lado” al resto de las cuencas.
En el caso de la cuenca del golfo San Jorge, si bien hay que reconocer que hubo una muy buena gestión por parte de los locales, con récord histórico en la producción, el esfuerzo no es tenido en cuenta de la manera deseada. Las inversiones no están puestas acá, por el contrario, se han reducido por decisiones en Buenos Aires.
A pesar de las posiciones lógicas, a nivel local todos apuntan a lo mismo: mantener fuentes laborales y mejorar la producción.
En este caso hubo intentos por avanzar en los no convencionales pero las oposiciones que se presentaron de grupos ambientalistas y originarios frenan esos avances, en una región donde históricamente ha vivido del petróleo, y aún se vive.
¿Por qué es están importante lograr acuerdos? Por una sencilla razón: se vive del petróleo. Toda la provincia tiene uno de sus principales ingresos en el petróleo: de esta actividad dependen los puestos laborales, la economía regional, el ingreso por regalías a Provincia y por ende a los a municipios. Regalías que se destinan a obras principalmente y al mantenimiento de la actividad gubernamental en general.
Si no se logran los acuerdos de mantenimiento de fuentes laborales, más allá de todas las que se han perdido y que se estima como mínimo unas 3500 entre despidos y desvinculaciones acordadas, se perderá en un corto plazo el movimiento económico y los ingresos por regalías, y ni hablar de nuevos despidos.
No se puede decir que estas reuniones sean claves como en reiteradas oportunidades se ha titulado, son importantes en todo caso, parte de una cadena para salir de esta crisis que escapa a los locales y que ponen su mayores esfuerzos en superarlas. Hay que reconocer en definitiva el trabajo de gremios y directivos locales de las operadoras. A ninguno de ellos hay que explicarles lo que significa esto. Cada uno desde su lugar y desde su punto de vista trata de aportar. Pero la realidad es que las decisiones están a 1800 km de distancia y en manos de alguien que ha dado muestras de no conocer el detalle, el esfuerzo y el trabajo puesto desde acá para superar la crisis. El tiempo tiene límite y los reglas deben ser claras.