El Sindicato de Petróleo y Gas Privado se declaró en estado de alerta y movilización. Denuncian que las operadoras, Pan American Energy (PAE) y Pecom, no cumplen con las inversiones pactadas tras los beneficios otorgados por el Gobierno Nacional.
La tensión en la cuenca petrolera alcanzó un punto crítico. En una asamblea informativa realizada en los yacimientos de Pan American Energy (PAE), el dirigente gremial Rafael Román —en representación del Secretario General Jorge "Loma" Ávila— anunció que la institución se encuentra en estado de alerta y movilización. El detonante: una serie de despidos en la empresa Calfrac y el incumplimiento de acuerdos paritarios que ponen en riesgo la continuidad de la paz social hasta el 25 de febrero, fecha en que vence la conciliación obligatoria.
Promesas incumplidas y despidos
Según el relato gremial, el sindicato ha cumplido con todos los compromisos asumidos para el periodo 2024-2025, incluyendo la aceptación de una reestructuración salarial y la reducción de aportes patronales para sostener la actividad. Sin embargo, denuncian que las operadoras no han correspondido este esfuerzo.
“Estamos siendo provocados constantemente por las operadoras”, afirmó Román. El dirigente subrayó la contradicción entre los beneficios recibidos por las empresas —como el reciente decreto presidencial 59/26, que reduce retenciones a las exportaciones para fomentar la inversión— y la realidad de los trabajadores: “Si no nos devuelven puestos de trabajo y siguen achicando, estamos dispuestos a romper la paz social”.
El reclamo por la "Igualdad con Vaca Muerta"
Uno de los puntos más álgidos del conflicto es la brecha salarial respecto a la cuenca neuquina. El gremio exige que, al tratarse PAE de un yacimiento ya reconvertido a no convencional (con una concesión a 45 años), las condiciones salariales deben ser idénticas a las de Vaca Muerta.
“No podemos permitir una diferencia salarial del 50% menos de lo que le dieron a Neuquén”, sentenció el referente, exigiendo que el CEO de PAE, Sergio Faraudo, se haga cargo de los compromisos asumidos.
Cuenta regresiva: El 25 de febrero como límite
Pese a los esfuerzos del sindicato por salvar puestos de trabajo —como la reciente reconversión de la empresa DLS en una pyme regional que preservó 700 empleos—, el malestar crece ante la falta de respuestas en las paritarias.
Actualmente, el sector se mantiene bajo conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo en los yacimientos de PAE y PeCom. No obstante, la advertencia fue clara: de no haber soluciones concretas para el 25 de febrero, el sindicato iniciará medidas de acción directa que paralizarán la producción en la región.
