La tensión en la Cuenca del Golfo San Jorge continúa en aumento tras las fuertes declaraciones del secretario general del Sindicato de Petroleros Privados del Chubut y diputado nacional, Jorge Ávila, quien cuestionó con dureza el accionar de Pan American Energy (PAE) y lo comparó con el proceso de salida que años atrás protagonizó YPF en la región.
Según el dirigente, la operadora estaría mostrando “los mismos síntomas” que precedieron a aquella retirada: desinversión, caída pronunciada de la producción y un enfoque centrado exclusivamente en los costos operativos.
Críticas directas a la conducción de la empresa
Ávila apuntó especialmente contra el CEO de PAE, Fausto Careta, a quien responsabilizó por la paralización de pozos productivos y por impulsar un ajuste de personal que considera injustificado.
“Vos te sentás y lo único que le sobra es gente. Ya no están hablando de ver cómo se cierra el negocio, están diciendo que les sobran 10, 20 o 50 trabajadores en cada sector”, expresó el líder sindical, visiblemente crítico de la situación actual.
En ese sentido, sostuvo que la detención de equipos de perforación no responde a cuestiones técnicas sino a decisiones estratégicas de la conducción de la compañía. “El rol del CEO es el más importante porque es el que toma las decisiones. El señor Careta tendría que haber tomado una decisión distinta y no parar todas las áreas”, afirmó.
Uno de los ejes centrales del reclamo gremial es la falta de reinversión en la cuenca, a pesar del contexto favorable del mercado internacional. Ávila recordó que la provincia de Chubut otorgó beneficios fiscales, extensiones contractuales y reducciones en regalías para incentivar la actividad.
“El precio del barril no tendría discusión. Si no lo pueden operar con un barril a 100 dólares, quiere decir que cuando vuelva a 70 u 80 no va a quedar nada”, advirtió, al tiempo que sugirió que la empresa estaría priorizando proyectos en otras regiones, como Neuquén.
En relación al futuro del yacimiento Cerro Dragón, uno de los principales activos de PAE en la provincia, Ávila no descartó un eventual retiro de la compañía.
Si bien reconoció la preocupación por el impacto social que podría generar una salida, el dirigente fue contundente: “Si se tienen que ir, a mí tampoco me preocuparía mucho. Yo prefiero laburar con los que se van a quedar y no ponerme a laburar por los que se quieren ir”.
Las declaraciones del referente sindical marcan un nuevo capítulo en el creciente conflicto entre el gremio petrolero y las operadoras, en un contexto de incertidumbre sobre el futuro productivo y laboral de una de las principales cuencas hidrocarburíferas del país.
