El suceso se ha producido alrededor de las tres de la tarde del jueves 17 de noviembre, hora local, cuando el conductor del camión, que se dirigía a Malawi, se desvió de su ruta e hizo una parada en esta localidad para vender gasolina de forma clandestina. La venta ilegal del combustible que se transporta en los camiones cisterna es una práctica común en las poblaciones que hay en la carretera que une Mozambique con Malawi.
El vehículo se incendió por causas que aún no han sido aclaradas cuando había más de 100 personas a su alrededor, y 43 de ellas murieron en el acto por la explosión. Al menos otras 20 perdieron la vida posteriormente, en el hospital de la provincia de Tete, debido a la gravedad de sus quemaduras. Se teme que el número de fallecidos pueda aumentar durante las próximas horas.
El Ejército ha sido movilizado para atender y trasladar a las víctimas del suceso —muchas de ellas menores de edad— al citado centro hospitalario.