Marcos Bulgheroni aseguró que los ensayos realizados en el principal yacimiento de Chubut confirmaron la presencia de shale gas. La compañía prevé avanzar hacia una producción no convencional, mientras mantiene un fuerte plan de recuperación terciaria en Cerro Dragón.
El CEO de Pan American Energy (PAE), Marcos Bulgheroni, confirmó que los ensayos realizados en el yacimiento Cerro Dragón, en Chubut, permitieron comprobar la presencia de gas no convencional en la Cuenca del Golfo San Jorge. El anuncio fue realizado durante la Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026 y representa una nueva posibilidad para una cuenca históricamente vinculada a la producción de petróleo convencional.
Durante su exposición en un panel moderado por el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), Ernesto López Anadón, Bulgheroni detalló los resultados de los trabajos exploratorios desarrollados por la compañía.
Las pruebas comprendieron dos pozos piloto y 20 etapas de fractura hidráulica ejecutadas a unos 2.500 metros de profundidad. De acuerdo con lo informado por el ejecutivo, los ensayos permitieron confirmar la presencia de shale gas y, fundamentalmente, comprobar la viabilidad técnica de avanzar con una explotación no convencional en las formaciones de la cuenca.
“Se va a desarrollar una producción no convencional, no tengo dudas”, afirmó Bulgheroni, al referirse a los resultados obtenidos.
El dato adquiere especial relevancia para Chubut porque plantea una alternativa productiva en una cuenca madura, cuya actividad estuvo históricamente concentrada en el petróleo convencional. El eventual desarrollo del shale gas podría ampliar el horizonte de explotación de recursos del Golfo San Jorge y sumar una nueva fuente de producción hidrocarburífera a la provincia.
El desarrollo del gas no convencional forma parte de una estrategia más amplia de PAE para prolongar la actividad en Cerro Dragón y mejorar el rendimiento de los yacimientos maduros.
En ese marco, la empresa avanza con un programa de recuperación terciaria mediante la instalación de 22 plantas de inyección de polímeros. Tres de estos proyectos ya funcionan como pruebas piloto y se encuentran en producción.
La utilización de polímeros busca mejorar el desplazamiento del petróleo dentro de los reservorios y elevar los niveles de recuperación de hidrocarburos que permanecen en formaciones que llevan décadas en explotación.
De esta manera, PAE combina dos estrategias sobre un mismo territorio: incrementar la recuperación de petróleo en áreas convencionales maduras y, al mismo tiempo, explorar el potencial de recursos no convencionales.
Drones e inteligencia artificial para controlar 6.000 instalaciones
La transformación tecnológica también alcanza las tareas de control y fiscalización de las instalaciones.
Según explicó Bulgheroni, PAE utiliza un sistema integrado por 20 drones equipados con cámaras térmicas para monitorear diariamente un área de aproximadamente 3.500 kilómetros cuadrados, donde se encuentran distribuidos más de 6.000 activos de la compañía.
Las imágenes obtenidas son procesadas mediante algoritmos de inteligencia artificial desde la base operativa ubicada en Comodoro Rivadavia. El sistema analiza alrededor de 500 imágenes por jornada y permite detectar anomalías, anticipar contingencias e identificar posibles fugas.
La incorporación de estas herramientas apunta a mejorar los tiempos de respuesta y reforzar los controles sobre instalaciones que se encuentran distribuidas en una extensa superficie de producción.
Otro de los ejes de la exposición de Bulgheroni fue el desarrollo de infraestructura para transformar el crecimiento de la producción de gas en capacidad exportadora.
En este punto, el CEO de PAE destacó la iniciativa que la compañía desarrolla junto con YPF para avanzar en la producción y exportación de Gas Natural Licuado (GNL). También remarcó la necesidad de incorporar a nuevos actores de la industria para ampliar la escala del proyecto.
Bulgheroni valoró especialmente la utilización de unidades flotantes de licuefacción (FLNG), al considerar que permiten aprovechar con mayor rapidez las oportunidades que ofrece el mercado internacional.
“El tener ya un barco flotante nos dio la posibilidad de capturar esa ola de precios altos que vemos que nunca se sabe cuándo termina”, señaló.
En cuanto al cronograma, el ejecutivo indicó que las obras vinculadas con los ductos estarán terminadas hacia mediados de 2027, con el objetivo de recibir la primera unidad marítima y comenzar la producción de GNL hacia fines de octubre de ese año.
A su vez, una segunda embarcación se encuentra en construcción en China y, de acuerdo con las previsiones planteadas por la compañía, podría incorporarse a la operación comercial entre 2028 y 2029.
El anuncio sobre el shale gas de Cerro Dragón introduce así un nuevo componente en el futuro energético de Chubut. Mientras la producción convencional busca extender su ciclo mediante técnicas de recuperación terciaria, los resultados obtenidos por PAE abren la posibilidad de incorporar recursos no convencionales a una cuenca que hasta ahora había quedado al margen del desarrollo masivo del shale gas que tuvo como principal escenario a Vaca Muerta.
