Irene Carrizo asumió este viernes la presidencia de Petrominera Chubut Sociedad del Estado, durante un acto realizado en Comodoro Rivadavia que contó con la presencia del gobernador Ignacio Torres y de representantes del sector petrolero, empresarial y político. Su designación había sido aprobada por amplia mayoría en la Legislatura provincial.
Carrizo se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia de Petrominera desde la creación de la empresa, en 1989. La nueva conducción tendrá entre sus principales objetivos acompañar la actividad hidrocarburífera de la Cuenca del Golfo San Jorge, promover inversiones y sostener el empleo vinculado al sector.
Durante la ceremonia estuvieron los directores Leonardo Diz, Eduardo Obreque, Marcos Gallardo y Rubén Crespo, junto al síndico Guillermo Hughes. También participaron el diputado nacional y secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, Jorge Ávila; el titular del Sindicato Petrolero Jerárquico de la Patagonia Austral, José Lludgar; el ministro de Hidrocarburos, Federico Ponce; legisladores provinciales y concejales de Comodoro Rivadavia.

Torres destacó la trayectoria de Carrizo y su participación en las gestiones relacionadas con la actividad petrolera provincial. En su discurso, planteó que el objetivo de la política hidrocarburífera debe ser que los recursos generados por la producción tengan un impacto concreto en la economía provincial.
“Nosotros tenemos que poner en valor esa riqueza que genera esta provincia y que ese valor se vea reflejado también en el metro cuadrado de la gente. Petrominera es nuestra empresa, es la empresa de todos los chubutenses y tiene que tener un rol protagónico en todo lo que viene”, sostuvo.
El Gobernador también repasó las gestiones realizadas para modificar las condiciones de comercialización del crudo producido en Chubut, entre ellas la eliminación del denominado barril criollo.
Según señaló, esas medidas tuvieron impacto en la actividad de la Cuenca. “Pasamos de cuatro perforadores a más del doble gracias a que el petróleo chubutense se pague lo que el petróleo chubutense vale. Y tu rol, Irene, va a ser muy importante”, afirmó.
Torres planteó además la necesidad de mantener el trabajo conjunto entre el Gobierno, las compañías y los sindicatos, particularmente frente a las dificultades que atraviesa una cuenca madura.
“Esta cuenca va a demostrar que, por más madura que sea, las inversiones llegan, el trabajo se sostiene y la producción crece”, sostuvo.
Una agenda centrada en producción y empleo
En su primer discurso como presidenta de Petrominera, Carrizo ubicó el empleo como una de las prioridades de su gestión y vinculó el futuro de la empresa estatal con la evolución de la Cuenca del Golfo San Jorge.
“La cuenca del golfo San Jorge atraviesa un momento decisivo y ello nos exige madurez política, unidad e inteligencia estratégica. Mi prioridad es sostener la producción, respaldar a las empresas y servicios locales y defender cada puesto de trabajo”, afirmó.
La nueva presidenta también se refirió al significado de su designación en una industria que históricamente tuvo una baja participación femenina en los niveles de conducción.
“En una de las industrias donde las decisiones durante décadas las tomaron hombres, este paso no es un logro individual. Las mujeres no ocupamos un espacio testimonial, ya no más”, expresó.
Carrizo recordó además sus orígenes en Río Turbio y su relación con comunidades cuya actividad económica está vinculada a la explotación de recursos naturales. Desde esa experiencia, planteó una conducción orientada a combinar la función productiva de Petrominera con su presencia territorial.
Uno de los aspectos destacados por la nueva titular de la empresa fue la función que cumple Petrominera en localidades del interior donde la provisión de combustibles y otros insumos resulta esencial.
La empresa estatal mantiene presencia en distintos puntos de la provincia mediante la red PetroChubut y el abastecimiento de combustibles y gas envasado. Para Carrizo, esa actividad forma parte de las responsabilidades que deberá sostener la nueva gestión.
“Cuando llega una garrafa, cuando llega combustible al interior, Petrominera no está vendiendo un servicio. Está garantizando que una escuela abrigue, que un hospital funcione y que un pueblo no quede aislado en el invierno”, señaló.
El respaldo sindical
La asunción contó con el acompañamiento de los principales referentes sindicales de la actividad. Jorge Ávila destacó la designación de Carrizo y valoró especialmente que una mujer llegue por primera vez a la conducción de Petrominera.
El dirigente también ratificó la necesidad de continuar trabajando sobre la recuperación de la producción y el sostenimiento del empleo, después de los períodos de retracción que atravesó la actividad hidrocarburífera en la región.
José Lludgar, por su parte, expresó su respaldo a la nueva conducción y destacó las gestiones realizadas para preservar los puestos de trabajo.
“Cuando vienen los tiempos difíciles, ahí realmente se marca la diferencia”, sostuvo el dirigente.
Con Carrizo al frente, Petrominera inicia una nueva etapa en la que la empresa estatal deberá combinar su participación en la actividad hidrocarburífera con su función de abastecimiento en el interior provincial. En la Cuenca, el desafío inmediato pasa por acompañar una actividad que busca recuperar niveles de inversión sin perder de vista el impacto que esa producción tiene sobre el empleo y la economía de la región.
