La directora gerente del Fondo Monetario Internacional visitó por primera vez el principal yacimiento de hidrocarburos no convencionales del país. Destacó el potencial energético como generador de divisas, aunque advirtió sobre las desigualdades en la recuperación económica y el deterioro del empleo formal.
En un hecho sin precedentes para la relación entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, visitó este martes 28 de julio el yacimiento de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén. Se trata de la primera vez que la máxima autoridad del FMI recorre la formación de hidrocarburos no convencionales, considerada uno de los principales motores de crecimiento de la economía argentina.
La funcionaria arribó al aeropuerto Presidente Perón, donde fue recibida por el gobernador Rolando Figueroa. Desde allí se trasladó hasta Loma Campana, el mayor desarrollo productivo de la cuenca, operado por YPF, donde realizó una recorrida de aproximadamente dos horas utilizando casco y mameluco de la petrolera estatal.
Georgieva estuvo acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, quien ofició de anfitrión; y el viceministro de Economía, José Luis Daza.
Un respaldo al modelo económico
La visita fue interpretada en ámbitos políticos y financieros como una fuerte señal de respaldo del FMI al programa económico impulsado por el presidente Javier Milei. Horas antes de viajar a Neuquén, Georgieva había destacado en Buenos Aires la disciplina fiscal implementada por el Gobierno y descartó preocupaciones sobre la capacidad del país para afrontar sus compromisos financieros, al considerar que Argentina no necesitaría un nuevo programa de asistencia del Fondo de cara a 2027.
El interés del organismo internacional en Vaca Muerta responde al creciente peso que el sector energético tiene en la economía nacional. Durante el primer semestre de 2026, la balanza comercial de combustibles y energía registró un superávit de USD 5.076 millones, mientras que proyecciones privadas estiman que el saldo positivo podría alcanzar USD 14.000 millones al cierre del año.
A ello se suma el fuerte atractivo para las inversiones. El sector energético concentra buena parte de los USD 45.000 millones proyectados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), consolidando a Vaca Muerta como uno de los principales polos de desarrollo del país.
Las advertencias del Fondo
Sin embargo, el mensaje de Georgieva no estuvo centrado exclusivamente en los indicadores macroeconómicos. Durante su estadía en Argentina también planteó una serie de desafíos que, a juicio del FMI, deberán ser abordados para consolidar la recuperación.
La directora gerente describió el actual proceso económico como una recuperación en forma de "K", donde algunos sectores —como la energía, la minería y el agro— muestran un crecimiento acelerado, mientras que actividades intensivas en mano de obra, entre ellas la industria, la construcción y el comercio, continúan rezagadas.
También manifestó preocupación por la evolución del mercado laboral, al señalar la caída del empleo formal y el incremento del trabajo informal, y remarcó la necesidad de que el crecimiento económico se traduzca en mejoras concretas para el conjunto de la sociedad.
"La gran pregunta es cómo lograr que esta recuperación alcance de manera más equitativa a todos los argentinos", fue el eje del mensaje que dejó la titular del organismo internacional.
Tras finalizar la recorrida por Vaca Muerta, Georgieva regresó a Buenos Aires para continuar con su agenda regional en Sudamérica, dejando una imagen que combina respaldo al potencial energético argentino con un llamado de atención sobre los desafíos sociales que aún enfrenta el país.
