En el marco del traspaso de Manantiales Behr, el gobernador Ignacio Torres pidió a las operadoras redoblar desembolsos ante un escenario internacional favorable. Destacó el rol de PECOM en la reactivación del yacimiento y anticipó una ronda de reuniones con el sector.
En un contexto internacional marcado por la suba del precio del petróleo, que volvió a ubicarse por encima de los 100 dólares por barril, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, reclamó a las operadoras mayores niveles de inversión en la Cuenca del Golfo San Jorge, al considerar que el nuevo escenario de rentabilidad debe traducirse en más producción y empleo.
El planteo se dio durante una Asamblea Petrolera realizada en Comodoro Rivadavia, en el marco del traspaso del área Manantiales Behr —históricamente operada por YPF— a la firma PECOM, que asumió la operación con un ambicioso plan de reactivación.
“En un contexto extraordinario como el que estamos atravesando, con mayores niveles de rentabilidad, también son necesarias inversiones extraordinarias”, sostuvo el mandatario provincial ante trabajadores, gremios y funcionarios del área energética.
Manantiales Behr es uno de los activos convencionales más emblemáticos de la Cuenca del Golfo San Jorge, una región que concentra buena parte de la producción histórica de hidrocarburos del país, pero que en los últimos años evidenció un marcado declino natural.
La llegada de PECOM se inscribe en un proceso más amplio de reconfiguración del mapa petrolero argentino, donde la estatal YPF avanza en la cesión de áreas maduras para focalizarse en desarrollos no convencionales, principalmente en Vaca Muerta. En este marco, la empresa privada asumió el compromiso de invertir inicialmente más de 110 millones de dólares, con un plan que podría escalar a unos 410 millones si se consideran los costos operativos proyectados.
Según destacó Torres, los primeros resultados ya muestran señales positivas: incremento en la producción, mayor actividad en campo y, sobre todo, previsibilidad laboral en una cuenca que venía atravesando incertidumbre.
Rentabilidad en alza y presión política
El reclamo del gobierno provincial se apoya en un dato clave: el repunte del precio internacional del crudo. La barrera de los USD 100, impulsada por tensiones geopolíticas y restricciones en la oferta global, mejora sensiblemente los márgenes de las operadoras, incluso en yacimientos maduros con costos más elevados.
En ese sentido, Torres fue enfático: “Si hay un aumento considerable en la rentabilidad, tiene que traducirse en más inversión y más trabajo”. Y anticipó que la próxima semana convocará a las principales empresas del sector para exigir compromisos concretos de desarrollo.
La estrategia oficial apunta a evitar que el ciclo alcista de precios se traduzca únicamente en mayores ganancias empresarias sin impacto territorial, una crítica recurrente en provincias productoras.
El gobernador también repasó una serie de decisiones adoptadas por la provincia para sostener la actividad hidrocarburífera. Entre ellas, mencionó la reducción de regalías en determinadas condiciones, la eliminación de aranceles a insumos clave como los polímeros —utilizados en técnicas de recuperación secundaria— y el fin del esquema del “barril criollo”.
Estas medidas, explicó, buscan mejorar la competitividad de los proyectos y asegurar que los recursos generados permanezcan en la cuenca, reinvirtiéndose en producción y empleo.
El rol de los trabajadores y los gremios
Desde el sector sindical, el secretario general del Sindicato de Petroleros Privados, Jorge “Loma” Ávila, respaldó el proceso en marcha y destacó el compromiso de los trabajadores. “Asumimos un desafío entre todos y lo vamos a cumplir”, afirmó, al tiempo que subrayó que la mayoría de los operarios se encuentra actualmente en actividad.
La participación gremial aparece como un factor clave en la estabilidad del sector, especialmente en una cuenca donde los ciclos de inversión impactan de manera directa en el empleo regional.
Una cuenca en transición
El caso de Manantiales Behr refleja un fenómeno más amplio: la transición de las cuencas maduras argentinas hacia nuevos esquemas de gestión, donde empresas independientes o de menor escala toman protagonismo frente a las grandes operadoras.
Para Chubut, el desafío es doble: sostener la producción convencional —aún vital para sus ingresos por regalías— y, al mismo tiempo, adaptarse a un escenario energético global en transformación.
En ese contexto, el mensaje del gobierno provincial es claro: con precios internacionales en alza, la ventana de oportunidad está abierta, pero exige decisiones rápidas. La incógnita es si las operadoras responderán con inversiones acordes o si, como ha ocurrido en otros ciclos, la renta extraordinaria no logrará traducirse plenamente en desarrollo local.
