El Gobierno de Chubut y la empresa PECOM avanzan en un plan de recuperación terciaria en El Trébol–Escalante, con el objetivo de incrementar la producción y sostener la actividad en una de las cuencas históricas del país.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, recorrió este lunes la tercera planta de inyección de polímeros en el área El Trébol–Escalante, operada por PECOM, en el marco de un plan de inversión que supera los 114 millones de dólares. La iniciativa busca incrementar la producción en un 20% en el corto plazo y duplicarla hacia 2030, pasando de 8.000 a 16.000 barriles diarios.
La nueva instalación ya se encuentra en funcionamiento y se suma a otras dos plantas activas en el yacimiento, además de una cuarta en construcción en el área de Cañadón Perdido. Este esquema forma parte de una estrategia de recuperación terciaria, que mediante la inyección de polímeros permite mejorar la extracción de crudo en yacimientos maduros.
Durante la recorrida, el mandatario provincial estuvo acompañado por funcionarios del área energética y ambiental, así como por representantes sindicales del sector petrolero. Por parte de la empresa participaron directivos vinculados a las operaciones de upstream y relaciones institucionales.
Según indicaron fuentes oficiales, el proyecto apunta a revertir la caída de inversión registrada en años anteriores en el área, una situación común en campos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge. En este tipo de yacimientos, las técnicas de recuperación mejorada resultan clave para sostener niveles de producción y extender la vida útil de los activos.
En ese contexto, desde el Gobierno provincial destacaron que la combinación de inversión, tecnología y condiciones regulatorias favorables permite reactivar áreas que habían entrado en declive. Asimismo, señalaron que este tipo de desarrollos tiene impacto en la actividad económica regional, tanto por la demanda de servicios como por la generación de empleo.
Uno de los factores mencionados como impulso para el proyecto fue la eliminación de aranceles a la importación de polímeros, insumo central en este tipo de operaciones. De acuerdo con autoridades provinciales, la medida contribuye a reducir costos operativos y mejorar la viabilidad de nuevas inversiones.

La Cuenca del Golfo San Jorge, con más de un siglo de historia productiva, continúa siendo una de las principales áreas hidrocarburíferas del país. Sin embargo, enfrenta el desafío de sostener su competitividad frente al desarrollo de recursos no convencionales como Vaca Muerta, que concentra gran parte de las inversiones recientes en el sector energético.
En este escenario, iniciativas orientadas a la recuperación mejorada de petróleo aparecen como una herramienta relevante para mantener la actividad en regiones tradicionales, equilibrando la transición energética con la necesidad de sostener economías regionales fuertemente vinculadas a la industria hidrocarburífera.
El avance del proyecto en El Trébol–Escalante se inscribe, así, en una estrategia más amplia que busca consolidar la producción en áreas maduras mediante innovación tecnológica y articulación entre el sector público, las empresas operadoras y los trabajadores.
