El Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut confirmó su adhesión al paro nacional de 24 horas convocado por la CGT en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en el Congreso, en un escenario marcado por la incertidumbre en el sector hidrocarburífero y por las definiciones pendientes sobre el futuro de áreas clave de la cuenca del Golfo San Jorge.
La decisión gremial se produce en un momento de alta sensibilidad para la actividad petrolera en la provincia, atravesada por la discusión nacional sobre cambios en el régimen laboral, por el proceso de reorganización de YPF en sus áreas convencionales y por la situación particular de operadoras que mantienen compromisos de inversión en la región.
En diálogo con Radio del Mar, el referente sindical Carlos Gómez informó que la medida de fuerza será sin movilización y se concretará el mismo día en que la Cámara de Diputados inicie el tratamiento del proyecto aprobado por el Senado. “Es un paro total en defensa de los derechos de los trabajadores, jubilados y pensionados”, remarcó.
Según explicó, el secretario general del gremio y diputado nacional Jorge Ávila mantiene reuniones con legisladores de distintos bloques y con la conducción nacional de la CGT con el objetivo de rechazar la iniciativa oficial. Este miércoles, además, participará de la reunión de la Comisión de Legislación del Trabajo, donde el Gobierno buscará dictamen para avanzar con el tratamiento de la reforma en el recinto.
El posicionamiento del sindicato se da en un contexto de preocupación creciente entre los trabajadores petroleros por el impacto que podría tener la reforma laboral en las condiciones de contratación, en los convenios colectivos y en el esquema de negociación del sector, históricamente uno de los más sensibles dentro de la estructura productiva de la Patagonia.
Plenario y movilización a Rawson
En paralelo al paro nacional, el gremio convocó a un plenario para este miércoles a las 10 en Comodoro Rivadavia, donde se analizará el alcance de la medida de fuerza y la situación general de la actividad petrolera en la provincia.
Asimismo, se anunció una movilización a Rawson para el lunes 2 de marzo, en el marco del inicio de las sesiones legislativas provinciales. El objetivo será reclamar al gobernador definiciones concretas sobre la reactivación de la actividad y, especialmente, sobre el futuro del área Manantiales Behr, uno de los yacimientos emblemáticos de la cuenca.
La convocatoria a la capital provincial busca instalar en la agenda política la necesidad de certezas en torno a inversiones, continuidad operativa y preservación del empleo, en un escenario donde la producción convencional enfrenta desafíos estructurales y decisiones empresariales que impactan de manera directa en la región.
Incertidumbre por Manantiales Behr
Desde el sindicato expresaron preocupación por la falta de avances visibles en la operación vinculada al futuro del yacimiento Manantiales Behr, área que YPF decidió transferir en el marco de su proceso de reorganización de activos convencionales.
Según señalaron desde el gremio, la empresa adjudicataria aún no habría concretado los desembolsos comprometidos, lo que genera incertidumbre respecto de los planes de inversión previstos para 2026 y sobre el sostenimiento de los niveles de actividad.
En ese sentido, advirtieron que si no se cumplen las condiciones establecidas en el proceso de adjudicación, debería evaluarse la posibilidad de avanzar con el segundo oferente o incluso analizar la reversión del área a la provincia, en caso de que no se garanticen inversiones y continuidad laboral. “Necesitamos inversiones concretas y garantías de continuidad laboral para los trabajadores”, señalaron.
El gremio también confirmó que seguirá de cerca la próxima reunión del directorio de YPF, donde podrían surgir definiciones clave sobre el futuro del yacimiento y sobre el esquema de transición hacia la nueva operadora.
El caso Robella Energía y el clima de cautela
La preocupación sindical no se limita únicamente a Manantiales Behr. En el sector también se sigue con atención la situación de Robella Energía, empresa que atraviesa un proceso de definiciones operativas y financieras que ha generado inquietud entre trabajadores y proveedores de servicios.
El caso de Robella se convirtió en un antecedente cercano que refuerza el clima de cautela dentro de la cuenca, en la medida en que cualquier demora en inversiones o reconfiguración de activos impacta directamente en el nivel de actividad y en la estabilidad laboral. Para el sindicato, la experiencia reciente obliga a extremar el seguimiento de los compromisos asumidos por las operadoras que desembarcan o amplían su presencia en la región.
En ese marco, la discusión sobre la reforma laboral adquiere un peso adicional. Desde el gremio sostienen que cualquier modificación normativa que implique mayor flexibilización o reducción de derechos podría agravar la situación de los trabajadores en un contexto ya marcado por la retracción de inversiones en áreas convencionales y por el proceso de reconfiguración del mapa empresario.
Escenario de tensión múltiple
De esta manera, el conflicto por la reforma laboral a nivel nacional se entrelaza con las definiciones pendientes en el plano provincial y empresarial, configurando un escenario de tensión múltiple para el sector petrolero chubutense.
La adhesión al paro nacional de la CGT, el seguimiento de la adjudicación de Manantiales Behr por parte de YPF y la atención puesta sobre la situación de operadoras como Robella Energía reflejan una misma preocupación: la necesidad de sostener la actividad, garantizar inversiones y preservar los puestos de trabajo en una cuenca que continúa siendo estratégica para la economía regional.
Mientras el Congreso avanza en el tratamiento de la reforma laboral, el sector petrolero de Chubut observa con cautela cada movimiento. En un contexto donde las decisiones nacionales y empresariales impactan de manera directa en la cuenca del Golfo San Jorge, las próximas semanas aparecen como decisivas para definir el rumbo de la actividad y el clima social en la región.
